LONDRES.- Las jóvenes inglesas se caracterizan los fines de semanas por dos cosas: sus kilométricos tacones de aguja y el abuso indebido de alcohol. A pesar de estar desaconsejada, la combinación de los dos factores se repite sábado tras sábado. Los esguinces, las torceduras y los cortes de aquellas que optan por terminar la noche descalzas colapsan las salas de urgencias.
Para zanjar el problema, las autoridades han apostado por una medida más que singular que ha dejado a la sociedad boquiabierta: cuando comiencen las fiestas de navidad los agentes de policía repartirán gratis chancletas de goma a todas aquellas mujeres que vean tambaleándose sobre tacones de escándalo. El nuevo calzado, además de ser completamente plano (para evitar desequilibrios inoportunos), llevará impreso mensajes sobre la importancia de beber con moderación.
El plan es una iniciativa conjunta de la policía, el servicio de ambulancias y
bomberos y la autoridad educativa local de los condados de Devon y Cornualles, en el municipio de Torquay, un popular destino elegido por los británicos para celebrar las locas fiestas de despedidas de soltero y soltera tan populares en el país.
Las chancletas también serán repartidas gratuitamente por Autobús seguro, una exitosa campaña ya conocida en el municipio por sus charlas sobre educación sexual y por ordenar a los jóvenes borrachos a limpiar con fregona incluida sus orines de las calles.
El dinero público presupuestado para esa iniciativa es de 36.000 euros y, aunque a los vecinos se les ha explicado que con esta cantidad también se cubrirá el costo de los preservativos y equipos de alarma para casos de violación, a muchos se les ha cambiado la cara. Lo que en principio fue aceptado de manera jocosa, en plena crisis crediticia, se ha calificado como un "estúpido despilfarro".
"La gente no paga sus impuestos para que mujeres borrachas tengan unas chancletas al final de la noche. Lo que queremos es que la policía luche contra la delincuencia, no que suministre zapatos planos a las que se han pasado bebiendo", especificó a la prensa británica Mateo Elliott, jefe del grupo de presión Taxpayer´s Alliance (Alianza de los Contribuyentes).
Por su parte, Adrian Leisk, responsable de la asociación de los diferentes servicios públicos implicados en la iniciativa, asegura que después de consultar a las personas que trabajaban en el turno de noche llegaron a la conclusión de que ésta era la mejor opción. "La mayoría llevan calzado incómodo, inapropiado o sucio y lo único que queremos es que la gente vaya segura", matiza.
Chris Singer, comandante de la policía, aseguró que la financiación recibida representa una "importante oportunidad" para conseguir "una verdadera diferencia con respecto a los daños relacionados con el alcohol y el desorden". "Tenemos la esperanza de esta nueva iniciativa ayudará a proteger a decenas de mujeres que son vulnerables a las lesiones después de una noche de fiesta".